Nuestra nueva rutina de compostaje

7 años han pasado desde que iniciamos en este mundo del compostaje, nuestra primera compostera fue una caja que medía 50cmx35cmx35cm y procesaba residuos orgánicos por medio del método Takakura.

Ramona, como le decíamos de cariño, fue la compostera viajera, nos acompaño en varias mudanzas; algunas épocas estuvo super activa, otras pasó inactiva y más de una vez, como un Ave Fénix, resucitó de entre los residuos; unas veces tuvo varios inquilinos no deseados y otras más fue la maravilla del día al realizar los volteos y ver a todos los microorganismos en acción. Ramona también fue un laboratorio de experimentos, cuando empezaron a estar disponibles en el mercado las pajillas compostables, probamos si era real que se descomponen en una compostera casera como anunciaban, lo mismo probamos con bolsas de fécula/resina de maíz, oxobiodegradables y demás artículos similares.  Por varias razones, tuvimos que dejar ir a Ramona, devolver algunos de los residuos a la tierra y dejar nuestra pequeña compostera.

¿Porqué dejamos de utilizar este método de compostaje?

Principalmente por espacio, ya no contamos con un patio al aire libre o con muchísima ventilación y el espacio de cuarto de pilas, como decimos en Costa Rica al área de lavado, cuarto de servicio; cuenta con el área justa para la línea blanca que tenemos.

Por dicha, hace algunos años supimos de un proyecto de compostaje doméstico, en el cual se entrega una cubeta de 19L, la llena con los residuos orgánicos que produzca en una o dos semanas, se coordina la recolección y ellos se encargan de todo el proceso de compostaje en sí, cuando ya se cumplen 15 cubetas, devuelven una llena de abono orgánico listo para utilizar. Este proyecto se llama Hagamos Composta Costa Rica


Nos pusimos en contacto, conversamos con el equipo, que de paso brinda un excelente servicio al cliente y de un día para otro ya teníamos la cubeta en casa lista para comenzar el proceso.

Reaprendiendo una nueva forma de compostaje

Estrenamos la cubeta en Diciembre de 2025 con la producción de tamales y casi que ese mismo día quedó casi que a ¾ de llena de la capacidad de la cubeta. Lo que nos llamó mucho la atención de esta nueva forma de gestión de residuos orgánicos domésticos, es que admite prácticamente todos los residuos que se generan en una cocina casera, cáscaras de huevo, café y los filtros de café, servilletas, bolsitas de té, frutas, verduras, comida, tanto cruda, como cocida, incluso la que ya se ha echado a perder, carnes, mariscos, salsas y jaleas, entre otros.

Es muy importante que todos los residuos vayan en trocitos pequeños, para que el proceso de descomposición sea más fácil y uniforme; no tienen que ser perfectamente pequeños, con tal de rasgar hojas, servilletas y triturar con la mano las cáscaras, es más que suficiente.

Restos de comidas cocidas o echadas a perder

En casa de mami, hace años, aprendí a congelar todos los huesitos o restos de comida que iban a la basura tradicional; el día que pasaba el camión se sacaban. Hacía esto con dos fines: para que en la bolsa del basurero no comenzaran a descomponerse y llegaran moscas o similares y que al momento de sacar la bolsa de basura a la acera, no llegaran animalitos a abrirla buscando comida. Pues con la cubeta es similar, si tenemos algún residuo de este tipo o algo ya echado a perder, lo ponemos en un tupper en el congelador y el día que pasa la recolección se agrega al balde. Usualmente los residuos que congelamos son huesos de pollo o cerdo y algún trocito de queso o fruta que se nos daño.

Olores, lixiviados

Como todo recipiente con tapa, donde se almacenen residuos orgánicos, en algún punto emitirán olor, que es un olor mucho mejor y más manejable que los lixiviados de una bolsa de basura de residuos ordinarios. Para disminuir un poco esto, se pueden intercalar los residuos orgánicos con material seco, como cartones de huevo, cartón no encerado y similares; de esta forma se controla más la humedad y olores.  Las cubetas son comunales y las utilizamos todos los miembros del programa, así que hay que cuidarlas más que si fueran propias.


La cubeta en sí misma no genera lixiviados, porque es un recipiente cerrado en el fondo y el costado, el único punto de acceso es levantando la tapa, que siempre tiene que estar bien puesta, para evitar el acceso de moscas o similares. Es importante que todos los residuos que se agreguen a la cubeta estén sin líquidos excesivos.

Logística de recolección

Todo se coordina por medio de Whatsapp y hasta el momento no hemos tenido ningún inconveniente, la transacción es rápida, entregamos una cubeta llena y nos entregan una vacía, seca y con su tapa respectiva, todo en la puerta de la casa.


Y sí, por supuesto que este servicio tiene un costo de afiliación y un costo por cada recolección que se coordine de la cubeta. Muchos podrán pensar que es una subscripción más o un gasto más, pero dentro de todos los gastos que pueda tener uno en casa, para nosotros es una inversión. Cada cubeta recolectada es una decisión diaria de cómo participamos con acciones tangibles desde casa, ante la problemática del cambio climático, es un pequeño respiro al colapso de los rellenos sanitarios nacionales y un recordatorio diario de somos una cadena de participantes en este colectivo, en nuestro barrio, nuestra comunidad y nuestro país.

Según datos del INEC-Costa Rica en la Encuesta Nacional de Hogares 2024; 62% de los hogares separan algún tipo de residuo, donde el 39.2% son residuos orgánicos.

La sola acción de separar nuestros residuos, sean orgánicos, valorizables, médicos, electrónicos u ordinarios, nos hace un llamado de atención a la forma que consumimos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno; es muy “fácil” consumir, desechar y asumir que otra entidad se hará cargo (en el mejor de los casos) o desechar sin tener conciencia que esos mismos residuos, eventualmente afectarán nuestra vida en forma de contaminación de mantos acuíferos, contaminación del aire y nuestros suelos.

Cada acción cuenta.

Costa Rica depende enormemente de los Rellenos Sanitarios (RS) y según información difundida desde hace varios años, 2 de los principales RS que reciben nuestra basura están llegando al fin de su vida útil, lo más alarmante es que uno de ellos tiene pocos meses de vida más. Leer más aquí.

¿Cómo funciona un relleno sanitario?

En resumen, porque esta no es una publicación dedicada a RS, así funciona:
-Llega el camión de basura y descarga.
-Se compacta la basura.
-Se cubre.
Idealmente, se controlan los lixiviados y gases.
-Cuando se llena, se clausura.

Los residuos en este sistema llegan mezclados, tanto desde nuestras casas, como dentro de la primera compactación en el camión de la basura. Una vez en el RS se vuelven a compactar y quedan enterrados en un ambiente con el oxígeno mínimo y esto genera gas metano, lixiviados, entre otros componentes.

Otros componentes, porque hay personas que todavía desechan baterías, residuos electrónicos, hasta residuos médicos y medicinas.

Para la gestión de medicamentos de origen doméstico pueden informarse con Punto Seguro, para el descarte de jeringas y agujas, lo recomendado es colocarlas dentro de un recipiente con tapa y llevarlos al EBAIS u Hospital, pueden hacer la consulta en sus centros de salud cercanos.


Varias municipalidades han implementado programas de compostaje doméstico, de las que conocemos, la Municipalidad de Desamparados es la que ha tenido más éxito en este tema; la Municipalidad de Montes de Oca está implementando un proyecto piloto de compostaje. La Municipalidad de La Unión cuenta con un programa de compostaje a nivel de Feria del Agricultor, algunos comercios del cantón y centros educativos; en el 2025 recuperaron 163 toneladas de residuos orgánicos.



Posiblemente no veamos un cambio inmediato o pensemos que el actuar de un solo individuo hará la diferencia; pero decidir qué hacemos con lo que pasa por nuestras manos y hacernos responsables de eso es una acción poderosa para cuidar el entorno que nos rodea. Y cuando muchas pequeñas acciones se juntan, dejan de ser pequeñas y comienzan a transformar comunidades enteras.

Gracias por leer esta publicación y espero que les inspire a manejar mejor los residuos orgánicos en sus hogares y comunidades.

Publicación independiente. Opiniones propias, sin contenido patrocinado.

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