¡Éwa!
Desde hace algunas semanas he escuchado mucho sobre alimentos fermentados y sus beneficios para la salud. ¿Pero qué son realmente? Decidí investigar un poco para aprender qué son y aprender a hacer una receta en casa.
Los alimentos probióticos son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos. Ingeridos en cantidades suficientes, pueden tener efectos beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal del huésped y potenciar el sistema inmune.
El yogur fresco, el kéfir, el jocoque, chucrut, kimchi y muchos otros productos lacto fermentados son alimentos probióticos.
Chucrut
El chucrut, sauerkraut en alemán o choucroute en francés, es el producto final de la fermentación de hojas de repollo o col. Forma parte de la gastronomía de países como Francia, Alemania, Polonia o Rusia.
El chucrut tiene altas cantidades de vitamina A, B1, B2, C, y minerales como el hierro, calcio, fósforo y magnesio.
Propiedades del chucrut
- Contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes.
- Ayudan a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias
- Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas
- Favorecen el buen estado de la piel y las mucosas
- Tiene efecto remineralizador sobre el organismo
- Nos aporta grandes cantidades de vitamina C, que favorece la absorción de otras vitaminas y minerales
- El chucrut es muy útil y efectivo para combatir los gases que se generan durante la digestión así como la hinchazón.
- Recomendado para personas que han estado medicados con antibiótico
- Ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo
- Muy beneficioso para personas con ácido úrico y que tienden a retener líquido
Hagamos chucrut
Ingredientes:
- 1 Repollo, preferiblemente orgánico
- 1 Cucharada de sal marina
- Frasco de vidrio
- Un retazo de tela
- Una liga o pabilo para amarrar
Procedimiento:
Lavamos bien el repollo y le quitamos un par de hojas que vamos a reservar para el final.

Con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado cortamos finamente el repollo.

Cuando ya hayamos terminado de picar todo el repollo, lo colocamos en un recipiente y procedemos a agregar la cucharada de sal marina.

Por 10 minutos nos dedicamos a masajear la mezcla de repollo y sal, rápidamente vamos a ver que la cantidad se reduce significativamente de tamaño y que comienza a salir agua del repollo.

Dejamos reposar por unos 15 minutos a 30 minutos.

Pasado el tiempo de reposo, procedemos a colocarlo en nuestro frasco de vidrio, agregando todo el contenido del recipiente.
Ahora vamos a utilizar las hojas que habíamos reservado al inicio para colocarlas dentro del recipiente y presionamos para que quede todo el repollo compacto en el fondo y el líquido sobre las hojas grandes.

Tomamos el retazo de tela y cubrimos el recipiente, lo amarramos con un pabilo o con la misma tapa del recipiente, siempre y cuando pueda tener ventilación.

Ahora colocaremos el recipiente en un lugar fresco, a temperatura ambiente y evitando la luz directa. Dejamos fermentar por unos 3 a 5 días. Pasado este tiempo se puede mantener en la refri, bien tapado, unos 6 meses.

El chucrut se debe hacer en casa porque el que venden está pasteurizado y no contiene los beneficios de un chucrut fresco. Para ampliar más sobre los beneficios de estos alimentos podés visitar esta página. Dentro de unos días les cuento más sobre mi chucrut.
Saluditos.

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