Inauguramos un nuevo día de recetario, dedicaremos los miércoles a compartir recetas sin gluten y sin lactosa.
En mi vida adulta he ido desarrollando distintas alergias e intolerancias, primero fue con la piña, luego el pepino, kiwi (fue la peor reacción alérgica) y recientemente el rábano. La intolerancia a los productos lácteos ha sido un de caso toda la vida, Mami me cuenta que chiquitilla me daban una pastilla para contrarrestar el efecto, pero los riesgos de dañar el intestino delgado son peores que dejar de comer productos lácteos.
Luego probé con los productos deslactosados pero tampoco con buenos resultados, sin hablar que el olor de la leche o afines que hasta el día de hoy me provoca arcadas. Entonces decidí no consumirlos por el daño que hacen a mi salud física y emocional.
Sobre el gluten, Mami es celiaca, en casa todo lo que se cocina y consume es libre de gluten para evitar la contaminación cruzada, adquirimos productos certificados sin gluten por el Ministerio de Salud y siempre que salimos, llevamos una lonchera para evitar el riesgo de contaminación.
Cocinar sin gluten es un aprendizaje constante y una alquimia con resultados riquísimos que no tienen nada que pedirle a los alimentos comunes, por eso la mayoría de las recetas del blog son sin gluten, para compartir lo que hemos ido aprendiendo con todos los demás.
Pasta en Salsa Blanca
Mi comfort food favorito es la pasta, pasta con ajo, con aceite de oliva y chili flakes, con salsa de tomate, con salsa de carne molida, de todas formas me encanta. Esta pasta con salsa blanca la hacía antes con natilla deslactosada hasta que ya no la pude consumir más.
Me di a la tarea de encontrar un sustituto y este fue el tofu, es súper versátil y sabe riquísimo en todas las formas de prepararlo.
Vamos a necesitar
- 1 caja de tofu o 350g/12.3 oz de tofu.
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
- Licuadora o procesador.
- Pasta sin gluten, utilizamos pasta Nnova Rice.
Cortamos el tofu en cuadritos y sazonamos con las especias, colocamos en la licuadora y licuamos hasta tener una consistencia cremosa.
Una vez licuado lo vertemos en una olla a temperatura media baja, sazonamos de nuevo de ser necesario; para luego mezclar con la pasta recién hecha.
Mezclamos con un movimiento envolvente y servimos.

No tengan miedo de experimentar en la cocina con nuevos ingredientes y sabores.

¡Buen provecho!
