Fiestas *casi* sin residuos

Aunque a muchas personas de nuestros círculos sociales todavía les parezca extraño, llevar nuestros propios implementos para una fiesta/reunión genera un gran impacto en nuestra huella por este mundo. Más ahora que las reuniones con nuestros amigos y familiares vuelven a estar a la orden del día.
Con un poco de organización anticipada y un lugar designado para tener todos los implementos ir a una reunión con nuestros propios utensilios reutilizables no es cosa del otro mundo y puede variar según la ocasión. Un kit más pequeño para reuniones pequeñas o un kit casi de picnic, con mesa y sillitas incluidas, es cuestión de adaptarlos a nuestras necesidades.

Cómo empezó todo

Después de incorporar a nuestro estilo de vida llevar siempre con nosotros varios objetos reutilizables notamos que, cuando vamos a reuniones, muchos de los utensilios son de un solo uso, por pereza de lavarlos después de su uso, porque es mucha gente o simplemente porque siempre es más fácil usar, botar y cerrar la bolsa de basura.

Hace algunos años hice una pequeña reunión de cumpleaños BYO (Bring Your Own, Traé Tus Propias Cosas), donde le pedí a mis invitados que no llevaran nada que fuera de un solo uso, yo me di a la tarea de buscar hielo “a granel” para evitar las bolsas plásticas en las que viene, también preparé un chili con carne buenísimo, las tortillitas tostadas fueron de las cosas para comer que más me costó conseguir a granel, una invitada llevó palomitas de maíz en bolsa de tela para compartir, otros dips y boquitas hechas en casa; la pasamos fenomenal.

Gracias #MartesSinPlástico por la imagen.

También solicité que no llevaran globos, confeti o decoración desechable; mi suegro hace algunos años nos había regalado una maquinita de luces que cambia de diseño aleatoriamente y utilizamos eso como decoración.


Por dicha mis invitados me dieron pelota y llevaron sus propios platos, cubiertos, vasos, bebidas en vidrio o plástico, que luego tuve la responsabilidad de reciclar; yo, de regalo por asistir y acompañarme a celebrar, les regalé servilletas de tela.

Fue un gran ejercicio para todos los asistentes porque todos nos tuvimos que ajustar a una realidad a la que no estábamos acostumbrados, al final los residuos generados fueron los menos y dispusimos de ellos de la mejor manera.

Recordá llevar tus residuos valorizables al punto de recolección, limpios, secos y separados.

Después de este experimento decidí dar un paso más allá, cada vez que nos invitaban a una reunión, llevábamos nuestro propio hielo, servilletas de tela, vasos y bebidas en empaques que eventualmente se pudieran reciclar. Eso dio de qué hablar también para los asistentes, que se referían a lo ordenados, a la pereza de alistar tanto para una reunión a la que se va a estar relajado y sin preocupaciones.

Pero en realidad es una acción sencilla y eficiente para evitar residuos que nuestros anfitriones no tenían contemplados o que no van a disponer de ellos de la mejor manera. Cada esfuerzo vale para lograr consumir menos plásticos y empaques de un solo uso, es nada más querer hacer el cambio.

Nuestro kit

Dos platos planos, dos platos hondos, dos tenedores, un cuchillo de sierra, dos cucharas y servilletas de tela, vasos para lo que vamos a consumir y dos botellas insuladas. Una bolsa de silicón con jabón de manos, jabón de platos y alcohol en gel, junto con dos toallas de cocina reutilizables, por si hay que lavar los platos. Todo esto cabe en una bolsa, de las que venden ahora en los supermercados para llevar las compras frías, es un tamaño muy cómodo para transportar.

En una hielera pequeña, hielo desde casa en un tupper, que se mantiene frío largo rato con dos hielos medianos reutilizables.

Muchos de nuestros amigos viven en condominios con área de fiestas, por lo que a veces llevamos también, cuando nos lo piden, una mesa pequeña, dos sillas (las que usamos en nuestro patio y cuando vamos a la playa) y un mantel para la mesita; no todas las áreas tienen el mobiliario completo para todos los asistentes y tampoco debe ser responsabilidad del anfitrión (más si son familias pequeñas) de tener una silla para cada asistente ¿Donde las guardarían?

Pasamos a la pulpería cerca de casa por algún otro producto o bebidas, siempre elegimos los que vengan en vidrio o aluminio y disponemos de ellos de la forma que acostumbramos. También compramos algo para compartir si no nos dio tiempo de prepararlo con antelación.


Ahora una de las mejores formas de disponer de este tipo de residuos, que antes no eran valorizables, es con la empresa Bosque Plástico, ellos los utilizan como insumo para hacer madera plástica con estos residuos.

Información toma del Facebook de Bosque Plástico.

También se pueden conseguir snacks, semillas y afines en el mercado y en las tiendas a granel que, por dicha, han ido abriendo en muchos lugares. Pueden llevar sus propios recipientes, comprar lo justo que van a consumir y listo. Si van a comprar a granel, lleven sus recipientes o bolsas reutilizables, limpios y secos, para conservar la vida útil del producto que van a adquirir.

Eventualmente, podremos tener fiestas sin generar residuos que vayan a dar al relleno sanitario contaminando nuestros mantos acuíferos, calles, aceras, ríos y mares. Requiere organización, sí, pero con el tiempo se va adaptando al ritmo de vida.

A cada actividad se puede hacer el esfuerzo de llevar un kit modificado para que se adapte al momento y necesidad en la que estamos; hace unos meses fuimos en una microbús a una fiesta y llevamos casi todo, menos la mesa y las sillas, fuimos los únicos que llevamos nuestros reutilizables, pero como siempre nos sentimos felices de aportar nuestro granito de arena.

¿Qué les parece la idea? ¿Se animan a hacer de sus próximas fiestas, fiestas casi sin residuos de un solo uso?

Gracias por leer y espero que esta publicación te inspire a crear ese cambio que querés ver en el mundo hoy.

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