Son riquísimas crudas, cocidas, a la parrilla, horneadas, en puré y hasta en licuados. Un poco dulces y apenas con un toquecito de sabor a tierra, aunque no tanto como la remolacha. Depende de la temporada, pero usualmente están a muy buen precio, muchas veces el kilo cuesta ₡600, esto pueden ser unas 4 o 6 zanahorias, dependiendo del tamaño.
Estos 4 cortes diferentes de zanahoria, van a hacer que se aproveche más la compra, porque no se quedarán en el carrito verdulero, esperando a ser utilizadas; ya estarán listas para cuando las queramos usar, se congelan super bien en porciones.
Ingredientes:
4 zanahorias.
1 mandolina.
1 rallador con lado fino y grueso.
1 cuchillo bien afilado.
1 pelador de verduras.
Tabla para picar.
Bolsitas varias para empacar.
Cinta masking y pilot.
Preparación:
Lavamos las zanahorias, retiramos los extremos y pelamos cada zanahoria.
1.Palitos: En la tabla de picar y con el cuchillo, cortamos la mitad de la zanahoria para que sea más fácil trabajarla. Tomamos una de las mitades, colocamos verticalmente en la tabla, cortamos por la mitad perpendicularmente y seguidamente cortamos láminas. Una vez listas las láminas, cortamos los palitos.

2.Rallado grueso: Pasar la zanahoria por la parte gruesa del rallador.
3.Rallado fino: Pasar la zanahoria por la parte fina del rallador; dividir en dos porciones.
4. Rueditas: Con el cuchillo o la mandolina; cortar en rueditas toda la zanahoria.


Una vez listos los cortes, empacar, pesar y etiquetar. Congeladas se conservan por hasta 8 meses, pero nosotros siempre las utilizamos mucho antes de ese tiempo. Se pueden agregar directamente a lo que estemos cocinando, también bajar del congelador a la refri de un día para otro y ya se pueden utilizar.
#para1para2 #recetasadaptadas #CocinaDeAprovechamiento #recetasantidesperdicio

