Hace algunos años tuve una fiebre por hacerme faldas, tela que veía linda, tela que me hacía una falda; largas, cortas, de algodón, «para salir» al final tuve un montón, 12 faldas en total. Luego ese montón pasó a estar guardado un montón de tiempo, una que otra vez me ponía alguna, pero volvía de nuevo al montón.
Un día de estos decidí sacarlas todas para regalarlas; mi hermana rescató algunas que le gustaron y luego caí en cuenta que era una gran cantidad de tela «gratis», solo con la cintura y un pequeño ruedo. ¡Tenía tela para muchas blusas nuevas!
Slow Fashion
Para nadie es un secreto que nuestra vida gira en torno al consumismo, consumismo de información que realmente no necesitamos pero que la tenemos a la mano fast, consumismo de alimentos que no nos nutren ni nos alimentan; consumismo de bienes materiales para llenar vacíos emocionales, consumismo de ropa porque «nunca tenemos nada que ponernos».
¿Será tan cierto esto?
Si nos ponemos a revisar nuestros armarios nos vamos a dar cuenta que tenemos montones de ropa sin usar, que han tenido un solo uso o que ni nos recordábamos que teníamos. Me pasaba mucho antes, tenía que comprarme alguna prenda de vestir para alguna fiesta o evento, porque jamás podía repetir ropa, ahora que veo para atrás me da pena admitirlo, ni que viviera en una pasarela de modas constante.
Hoy compro prendas básicas, que pueda combinar con otras, que sienta realmente necesarias y medito bien si la compro por capricho. También voy mucho a las tiendas de ropa americana, como decimos en Costa Rica, a las tiendas de ropa de segunda mano, encuentra uno maravillas y le da una segunda vida a las prendas.
“La ropa de segunda mano es una alternativa ecofriendly, barata y consciente”
elherviderodeideas.com
Mucho se conoce y se expone ahora sobre la industria textil, su gran impacto ambiental y en las vidas humanas que explota a diario alrededor del mundo. Especialmente en lugares donde la necesidad económica es grande y las regulaciones de trabajo nulas. Esto ha llevado a la explotación infantil, colapsos de edificios, abusos a las mujeres y contaminación de las únicas fuentes de agua potable de ciudades y poblados.
Para informarse más sobre este tema de fast fashion pueden ver:
True Cost Movie Eco-Age Fashion Revolution Manelun
Volviendo a las faldas
¿Recuerdan la blusa fresquita que hice hace unos meses? Pues he aprovechado ese patrón para hacer varias blusas más, variando un poco el cuello y las mangas.
Para reutilizar la tela de la falda tomé el mismo patrón y lo modifiqué.









Si tenés la habilidad de coser, podés modificar tu ropa, a mano o con máquina de coser.
Si no sabés y querés aprender hay muchos lugares que son aliados del movimiento maker y del DIY , donde ofrecen talleres y cursos relacionados.
Si sos consumidor, podés ser un consumidor consciente, comprá local, comprá a productores independientes, comprá menos pero de calidad.

Me encanta esto! Mi mamá me ha ayudado a combinar retazos con vestidos que a mi bebé ya le quedaban muy cortos pero todavía le podíamos sacar provecho. Con recortes le hicimos vestiditos a sus muñecas y ella ha quedado super contenta!
Me gustaMe gusta
Súper aprovechados los vestiditos, realmente que con creatividad y ayuda se pueden seguir utilizando, en la de menos cuando ya no le queden lo podés donar a otra niña. Que dicha que te gustó esta publicación, gracias por leer y un abrazo desde Costa Rica.
Me gustaMe gusta