Dependiendo de nuestro estilo de vida y requerimientos alimentarios, comprar proteínas animales en grandes cantidades es una buena opción; siempre y cuando esta compra se administre de una buena forma. A inicio de mes compramos un paquete grande de trocitos de pollo, empacamos paquetes de 500 gramos cada uno y los almacenamos en el congelador. Este pollo lo hicimos para una cena, la noche anterior lo bajamos del congelador al refri, a media mañana del siguiente día lo adobamos en la misma bolsa y ya para la noche estaba perfectamente descongelado y listo para cocinar.
INGREDIENTES:
500 gramos de trocitos de pollo.
Al gusto, comino, salsa Perrins, pimienta, sal.
2 ajos picados fino.
Aceite para sofreír.
½ taza de salsa de tomate.
1 lata de maíz dulce pequeña.
Agua filtrada al gusto para hacer más salsita.
Culantro al gusto.
PREPARACIÓN:
Adobar el pollo crudo y descongelado, con los condimentos indicados o los que prefieran, dejar reposar en la refri hasta el momento de cocinar.


En una olla de buena capacidad, a fuego medio alto, agregar aceite y sofreir el ajo. Incorporar los trocitos de pollo y dorar bien. Agregar el maíz dulce, la salsa de tomate, mezclar todo hasta integrar, bajar el fuego y tapar hasta que se cocine todo el pollo y se integren los sabores.
Añadir culantro, probar punto de sal y si se quiere más salsa, agregar más agua al gusto.
Acompañar con arroz o pasta y una buena ensalada.
¡Buen Provecho!
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